Unknown

Thursday, March 15th, 2012
Solía ser taciturno y se aburría con facilidad, tenía un humor muy negro y en la escuela lo tomaban por misántropo. A los demás les intimidaba su manera de mirar, una mirada que habría sido pícara y hasta burlona si no tuviera las cejas tan oscuras y marcadas. Había algo en él que desconcertaba e intrigaba: se asemejaba en todos los sentidos a esos perfumes cuyo aroma es tan exquisito que termina por repeler.

Macabra macabra la pata de cabra

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