Dos ambiguos

Saturday, July 7th, 2012

Las personas charlan

Si es un monólogo, ¿por qué se necesitan oyentes?

Podrías intentarlo con una grabadora, cassettes, lápices y demás objetos que cumplan el propósito de reflejar lo inmensamente grotesco, cándido y tedioso del proceso de desahogo frente a una minoría anónima que nunca, nunca pero nunca se va a atrever a confrontarte.

(Si te confrontan, considéralos 1. especiales  2. conflictivos e impertinentes 3. ambos)

Si es un diálogo, ¿por qué se excluye o margina al oyente?

Ponte en el lugar del otro (Remítete al monólogo, coge la grabadora y luego escúchate a ti mismo).

Las personas intiman

Si es una confesión (equivale a contar algo privado sobre uno mismo) ¿por qué se necesitan oyentes?

Podrías intentarlo con los mismos objetos mencionados anteriormente, con la excepción de que corres el riesgo de que algún fisgón se tope con tus secretos y cometa la crueldad de divulgarlos. Nota: la crueldad no está necesariamente relacionada con la divulgación, sino con el hecho de que el miserable curioso trivialice por completo los hechos y los remita según su propio entendimiento y conveniencia.

Si es un rumor (equivale a contar algo público, no confirmado, sobre un tercero) ¿por qué se necesitan oyentes?

Porque si no fuera así, no sería un rumor.

 

Punto aparte, le he puesto color al blog (antes, no sé si se han percatado, todo era monócromo). Lo único claro aquí es que no tengo idea alguna para postear.

Macabra macabra la pata de cabra

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s