Archive for the ‘gone’ Category

Iovis

Thursday, April 17th, 2014

No me quiero terminar el paquete

Siento que si abandono su habitación, nunca podré recobrarla. Quiero esperar a que me consuma la ansiedad, a que los dolores de cabeza me terminen de apuntalar el cráneo y el cuello se me quiebre con el mismo sonido que producen las hojas rotas. No quiero regresar. Quiero aspirar el humo cálido, esconder mi cabeza entre almohadas ajenas, reírme como desquiciada, oír cuerdas vibrantes a media tarde y murmurar incoherencias sobre párpados violetas ajenos. Hay cuatro paredes que no me pertenecen ya, pero mi sombra se sigue aferrando a un espacio-tiempo determinado por el olor a alcohol y el sabor amargo de las píldoras sustraídas a escondidas.

No me permito salir de allí. Me atrinchero en lo indeterminado, no me defino porque (me) es imposible significar algo. Entrecierro los ojos, escindo-inhalo-destrozo los malestares y los transformo en sucedáneos, caracterizaciones y evocaciones sin alma. Todo esto es mío.

Exhalo. El placer de la omnisciencia es una traición esférica. No tengo adónde ir, pero siempre hay estados precisos para perderme. Nunca persevero, no lucho por cosas que no dependen de mí.. Y ahora, que es demasiado tarde, ¿de qué sirve lamentar los daños? Ella no va a volver, él no quiso verme. Los extraño y los detesto, a ambos, pero ya no queda más que hacer.

No puedo dormir, pero el olor de las hojas quemadas me reconforta. Mi cuello se va quebrando, mis tacto se siente frío e impersonal y la gravidez de mi cabello no me pertenece ya.

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Coral caves

Tuesday, April 15th, 2014

 


And I set down onto love 

When you tell me that he stayed out, all along
You tell me that he stayed out, all along

Everyone’s around, you stayed in tonight 
It was right on time 
He was just an old friend 
I wasn’t around, you stayed in tonight 
It was just right time 
He was just an old friend 

And I set down onto love 
When you tell me that he stayed out, all along
You tell me that he stayed out, all along

 

Natura morte

Tuesday, April 8th, 2014

Un buen día, te despiertas y te das cuenta de que está haciendo frío. Lo sientes.
Minutos después, te pones a pensar y se te aflojan las córneas. No puedes controlarlo.
Horas más tarde, sientes. Sientes, sientes, sientes, sientes y sientes. Te sientes miserable, triste, ansioso, ¡pero sientes! Estás tan fascinando por ese torrente de emociones aparentemente olvidadas, que llegas a creer no haber sentido nada durante siglos. La situación es extrañamente familiar, pero nueva y abrumadora a la vez: es como tener otros ojos, otra piel, otras entrañas, todas dueñas de sus propios recuerdos.

Es como romper el contacto con los espejos y desdoblarse, mirarse a uno mismo a través de una presencia externa pero no ajena.  El hielo se quiebra: el caudal de las emociones sube a la superficie, inunda y descongela los restos de escarcha que aún persisten en su ensimismamiento. No hay nada que preservar: la naturaleza posee su propio ritmo, desconoce sus motivaciones y enloquece a quien las pretende develar.

Una suerte de desesperación (la plena conciencia de las pérdidas) se manifiesta en forma de pesar y melancolía. No obstante, su contacto es cálido: ¡de ella emana vida!

Nunca, al experimentar tanta tristeza, me había percatado de la plenitud que implica el mero hecho de sentir.

Post it

Sunday, March 24th, 2013

La noche se me antoja ajena y arcaica. Tallo lápidas aquí, sin nadie que se instale entre los barrotes cruzados de mi cabeza. Despierto con el crujido triunfal de las polillas. Las sábanas arden en témpanos de sangre, se deshacen como azúcar derretido bajo los mares de sal. El martilleo de mis pensamientos conjura un ritmo uniforme que evoca percusiones y se explaya a sí mismo a través de los silencios que mi cerebro interpreta como susurros:

Es un alivio esterilizar la dependencia

Se hizo imposible conservar la crisálida una vez destruida la oruga. Las fuerzas primigenias se esquivan y repelen, colisionan y destruyen. Probablemente nos conocieron en otros tiempos, pues terminaron por diseminarse… Y me forzaron a hacer el trabajo sucio. 

Solo me queda rescatar la última palabra que se me vino a la mente, para después enterrar el asunto y no dedicarle ni un pensamiento más:

Alivio

Los Matadores

Saturday, December 22nd, 2012

Me siento como hace dos veranos. The Killers es una banda que tiene un par de canciones geniales y otras tantas mediocres, así que no podría decir que me emociono cuando sacan nuevo álbum o esas cosas… No obstante, “When you were young” me lleva de vuelta a los recuerdos del ’06. Fue una época bonita, y Anraí andaba en sus últimos momentos de crisálida (dicho sea de paso, ahora es un bicho hermoso y grotesco). “Mr. Brightside” corresponde a mi época de cachimba veraniega, ilusa y delirante: mi vida era gloriosa hasta que al infeliz se le ocurrió afearse y elevarse hacia un cielo al que no pude seguirlo. A veces creo que es la encarnación de un Juan Bautista saturnino y especialmente afable que hechiza a todos los seres que pululan (como polillas) a su alrededor, aunque lo más probable es que sea un súcubo que se alimenta de las idealizaciones ajenas.

¡Me acabo de acordar de algo! Dani iba al concierto de The Killers y estaba bastante emocionado con la banda. Un día quedamos con él y Julissa (alias “El Diablo”) en mi casa, cosa que avanzábamos un trabajo grupal y no sé qué otras cosas más. El hecho es que ese día vino Salazar y fuimos al Jirón Ayacucho a comprar una ardilla (Nota mental: explicar cómo surgió el interés de Dani por conseguir una ardilla y contar sus aventuras en Ate). Al final no encontramos nada, pero Salazar se negaba a partir con las manos vacías y decidió llevarse un pacazo al que llamó Yimorrison. Yo le compré un traje de navidad a Luna y me prometí no volver al jirón debido a la cantidad de animales que se encontraban en “condiciones deplorables” (Salazar dixit).

Debo admitir que el verano del ’10 me la pasé pepeada y con harto sueño, escuchando The Virgins y pensando (con todo el fulgor de la criticona inocencia de una Venus-en-Virgo que mantuvo a raya al poderoso stellium escorpiano en la décima) que Anraí era una especie de ángel beatífico con cabellos de oro y facciones de Liam Gallagher. Ahora está feo (feo como solo pueden ser los profetas, místicos y ascetas) pero increíblemente bello en toda su fealdad, dueño de un magnetismo que despoja toda pretensión de indiferencia y te hace pensar que dios existe y estás hablando con su enviado, así que más vale no ocultarle nada. ¿Cómo se supone que una puede llegar a soportar esa especie de comunión con una divinidad anónima y mercenaria? Tenía escrito INDOLENCIA en la frente, y ni un caldero lleno de aceite hirviendo lo hubiera persuadido de dejar atrás esa actitud de Sir Galahad.

Elephant

Saturday, September 15th, 2012

http://elefantalk.blogspot.com/

Lo saqué del baúl: empolvado, pero aún funciona

Puntos

Wednesday, August 22nd, 2012

Supongo que hoy podré terminar “Los Hermanos Karamazov”. Hace tiempo, durante el Simposio de Estudiantes de Filosofía, hubo un tipo cuya exposición estuvo relacionada con Kant, el rollo del Estado como Iglesia y el libro mencionado anteriormente. En un inicio me pareció que hablaba en chino japonés de lo más antiguo, pero luego fui comprendiendo poco a poco lo que quería decir, y quedé maravillada. Me encantó la analogía que hizo entre el Gran Inquisidor y el Gran Canciller, a la vez que leía extractos de la novela de Dostoievski; no obstante, lo que verdaderamente me cautivó fue la aparente suavidad e impersonalidad con la que se desarrollaba la comparación, para pasar luego a un ataque frontal (y no por eso menos exquisito) hacia Cipriani. Cosa curiosa, ¡ni siquiera se dignó a mencionarlo!

Ese día también estuvieron los del colectivo Ánima Lisa. Mayra y yo entramos en éxtasis cuando desarrollaron su ponencia, titulada “Lenguaje y Materia: la opacidad de la palabra en Artaud y Mallarmé”. Salí aturdida del evento, sentía que me había fumado el universo y no podía parar de temblar. Recuerdo que fuimos hasta la Facultad de Sociales, no sé para qué demonios, y por allí estaban Harold y Franco, tal vez nos cruzamos con el chico Gabriel. Cuando tomé el bus para irme a mi casa, eran más o menos las ocho de la noche y el frío me congelaba las manos. Me sentía dichosa, feliz, como si se me inflamaran las articulaciones y se dibujara una línea que me instaba a seguirla. Pensé “por estas cosas quiero estudiar Filo”. Unos meses atrás, sentí algo parecido cuando lo vi: me despedí, salí casi corriendo y apenas alcancé el Cocharcas, me puse a llorar y sin siquiera saber por qué demonios lo hacía. (Nota mental: en mi ipod sonaba “Bricks and mortar” de Editors. Nunca he vuelvo a estar tan feliz)

Ahora, mientras escribo esto, pienso mucho en lo que viví y lo que estoy viviendo. Quisiera ir al simposio de este año, pero probablemente me llenaría de nostalgia. Pienso regresar a la universidad el próximo año, si sobrevivo al megaterremoto y al 2012 findelmundo-todosvamosamorir. Me preocupan muchas cosas, empezando por la salud de mi madre y de mi tía… Si algo les pasara, yo tendría que vérmelas por mí misma… ¿Quién sabe? Tal vez eso es lo que me hace falta: esforzarme y aprender a valorar el sacrificio, asumir mis responsabilidades y madurar. ¿Terminaré la universidad? Quiero hacerlo, pero ¿se darán las condiciones necesarias? ¿Me apoyará mi familia? ¿Seré inconstante de nuevo? ¿Por qué siento tanta culpa? A veces simplemente quisiera dormir y no despertar.

Estoy leyendo más que lo usual (siete libros en tres semanas). Cuando leo, llega un momento en que dejo de estar consciente de que soy yo, y siento como si mis ojos pasaran a moverse por sí mismos. Necesito aprender a concentrarme, pero no solo en las cosas que me interesan o me gustan (he allí un gran defecto mío). Necesito dominar mis impulsos, mis rabietas, mis juicios apresurados y esa tendencia a ofenderme e indignarme con facilidad. Cuando leo, me libero de dudas y culpas, me elevo y penetro en la cabeza de seres que esperan ser leídos: por unos instantes, estoy fuera de sitio y el mundo no se atreve a reclamarme.

La culpa, la culpa, la culpa me asesina, fundada e infundadamente. ¿Cómo puedo perdonar, cuando soy yo la que ha de ser perdonada? ¿Cómo puedo olvidar esas horribles palabras, cuando yo llegué a pronunciar otras diez veces peores? Las personas  (yo incluida) admiran a los ídolos que resplandecen en elevados pedestales, los hacen dignos de sus elogios y su confianza, les abren sus corazones y les confían su alma. No obstante, si a algún desdichado se le ocurre saltar los obstáculos y situarse al lado de su ídolo, ¿ha de sentir la mortalidad del homenajeado, envuelta bajo capas de bronce y acero? ¿Ha de contemplarlo con los mismos ojos ahora que escucha los palpitares lejanos de su humanidad? Ignoro cómo se conduciría una persona completamente noble y bondadosa, pues yo solo he conocido seres humanos, divinos en su imperfección y débiles en su soberbia. Como oí alguna vez, aquel que contemple cara a cara al ídolo, se liberará de su hechizo y querrá ser ídolo también. 

Dicen que el orgullo es el peor de los miedos, pues no oye razones ni se aplaca ante el arrepentimiento. El orgullo se alimenta de ofensas pasadas, las revive y se dispone a atacar antes que permitirse ser humillado. Yo ya no poseo orgullo en relación a lo sucedido, solo tristeza y decepción: ha terminado por no importarme más que para recordarme lo venenosa, intransigente e inflexible que puedo llegar a ser. No me acobardaré ante el mal que hice ni del que, tal vez sin querer, fui víctima: la culpa fue mía. He reflexionado mucho, pero la bondad y tolerancia de personas que se han comportado de manera intachable conmigo me fuerzan a no desentenderme más de los hechos y asumir las consecuencias de una buena vez.

Usual

Tuesday, April 10th, 2012

Hey, old man, how many times we gotta tell ya / We don’t want none, but where you been so long? / Hey, girl, come on over / That’ll be just fine / If it ain’t workin’, take a whiz on the world / An entire nation drinkin’ from a dirty cup / My best friend’s long gone, but I got runner ups / When I’m walkin’ my head is practically draggin’ / All I ever see is just a whole lotta dirt / My whole life’s been one long running gag / Two packs of red apples for the long ride home / Well, you know, baby / Sick of walkin’ so you took a wrong way train / Then you sat down and couldn’t get up / My best friend’s long gone but I got runner ups / My best friend’s long gone but I got runner ups / I don’t know if it’s real, but it’s how I feel / Don’t know if you really came, but I feel dumb in askin’ / You shoulda been an actress, you so domineering / Take two white gold earrings for your troubles now / When it’s looking dark, punch the future in the face / Instead of standing, I’m running around / The sharpest tool in school don’t even know what’s up / My best friend’s long gone but I got runner ups